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Discurso de la Abogada general

Mensaje de la Abogada General de la Universidad nacional Autónoma de México en el marco de la adhesión de la UNAM a “HeforShe”

  • Es un honor para mí participar en este importante evento que abona a la serie de políticas y estrategias que ha emprendido la Universidad Nacional Autónoma de México en pro de la igualdad de género, desde hace muchos años, a través del Programa Universitario de Estudios de Género, así como de la Comisión Especial de Equidad de Género del Consejo Universitario y actualmente se desprenden del PDI del rector Enrique Graue.
  • Hoy, mi intervención tiene como finalidad presentar el Protocolo para la Atención a Casos de Violencia de Género en la UNAM; el cual, es muestra del claro compromiso institucional para favorecer la construcción de un ambiente libre de violencia y del interés para involucrar a toda la comunidad universitaria en esta labor.
  • En ese sentido, es necesario precisar que la violencia de género está presente en nuestra Universidad, como lo está en todo el país, pues como lo ha referido la Organización de las Naciones Unidas, la violencia de género es una práctica aprendida, reflejo de nuestra organización social, estructurada sobre la base de la desigualdad de género. No es un problema nuevo, se trata de un fenómeno que se ha normalizado, silenciado e invisibilizado.
  • Es en ese contexto, así como en cumplimiento a lo establecido en los Lineamientos de Igualdad de Género de la Comisión Especial de Equidad de Género del Consejo Universitario, el PDI y el Acuerdo del Rector que se publica el día de hoy, que, a partir de esta fecha, se pone a disposición de la comunidad universitaria el Protocolo en comento.
  • El Protocolo atiende a la siguiente premisa fundamental: “todas las personas tenemos derecho a la autodeterminación y al desarrollo personal y no debemos ver mermados esos derechos por el temor a ser violentadas —física, sexual o psicológicamente— en función de nuestra condición de sexo o género.
  • Las conductas que para algunas personas parecerían naturales hoy en día, cuya connotación sexual produce un ambiente intimidatorio, humillante y hostil atentando así contra la dignidad de una persona, son –y siempre han sido– actos contrarios a la normativa, el orden, la disciplina, los principios y valores que deben guiar nuestro actuar como universitarias y universitarios.
  • Permítanme mencionarles brevemente algunos de los principales ejes de acción del Protocolo:
    • Si bien, es un instrumento que está dirigido principalmente al Subsistema Jurídico de la UNAM, su contenido es relevante también para las autoridades que intervienen en la resolución de los casos pues plantea principios de actuación tales como: la debida diligencia, la confidencialidad, la transparencia y la accesibilidad; así como, directrices para la adecuada atención de las víctimas y la investigación de los casos relacionados con violencia de género.
    • Por otro lado, se crea la figura de las personas orientadoras contra la violencia de género. Ésta propuesta busca que haya personas del alumnado y del personal académico y administrativo, a lo largo y ancho de toda la universidad que tengan información sobre qué es la violencia de género y cuáles son los procedimientos que la UNAM tiene para atender los casos relacionados con ésta. Ellas y ellos colaborarán con la estrategia contra la violencia de género de la UNAM a titulo voluntario y tendrán una capacitación en materia de igualdad de género, no discriminación y violencia de género.
    • De conformidad con los lineamientos de igualdad, se instrumenta la mediación como vía de resolución para ciertos casos que por su contexto, el tipo de relaciones de poder que involucre y la presunta falta cometida, así lo ameriten. A través de estos mecanismos se propiciará el empoderamiento de la víctima, el diálogo entre las personas involucradas y el establecimiento de resoluciones de carácter restaurativo que coadyuven a construir ambientes libres de violencia.
    • Estamos conscientes del gran aprendizaje que nos espera como comunidad para eliminar la violencia de género, tal vez, venga un periodo de más retos que de soluciones inmediatas. Sin embargo, un punto fundamental es que el Protocolo representa en sí mismo un mensaje de cero tolerancia ante los actos de violencia de género que afecten la convivencia de nuestra comunidad y que contravengan los fines de la Universidad.
  • Quiero puntualizar que la elaboración de este documento ha tomado más de una administración y ha agrupado a muchas personas de diferentes entidades y dependencia de la Universidad expertas en la materia, a ellas y ellos les agradecemos su invaluable apoyo, colaboración y compromiso. Puntualmente, me gustaría reiterar mi consideración y reconocimiento a las colegas del PUEG por el trabajo realizado y por el acompañamiento en el diseño de esta propuesta.
  • Por último, me gustaría cerrar con la siguiente reflexión que las personas expertas en la materia siempre refieren: para quienes después de escucharme se siguen preguntando ¿qué es la violencia de género? ¿cómo puedo saber si estoy sufriendo algún tipo de violencia de género? O ¿cómo puedo saber si ejerzo violencia de género? Si una situación, acercamiento o acto se siente como inapropiado, muy probamente lo es. Recuerda: NO es tu culpa. Recuerda: la UNAM te respalda.
  • Gracias.